ESPECIALISTAS EN FORMACIÓN E-LEARNING

La autoestima en la infancia

La autoestima en la infancia  Fomentar la autoestima en los niños es algo que podemos hacer sin apenas darnos cuenta, de manera cotidiana, se consigue mediante pequeñas acciones que hacen en el niño/a un sentimiento de ser importante, necesario, valido, valioso y capaz.

Este es un punto esencial que tratamos en el curso de manejo de la conducta infantil.

Las estrategias que propongo a continuación pueden acrecentar la confianza y autoestima del niño/a tanto en el aula como en el hogar:

 

  • Dejar que los niños hagan sus propias elecciones. Ofrecer alternativas al niño para que escoja es un método muy bueno para dar pautas al niño de que puede realizar tomas de decisión, de que confiamos en él. Por ejemplo, “te quieres poner estos playeros azules o los blancos”, que quieres para merendar fruta o un bocadillo”, “prefieres un zumo de naranja o de manzana”, “cual de esos dos yogures prefieres”…
  • Demostrar respeto hacia los esfuerzos del niño. Cuando se demuestra respeto hacia los esfuerzos del niño, éste reúne al ánimo suficiente para terminar lo que estaba haciendo. “entiendo que te cueste hacer un triángulo resulta más difícil que el círculo”, “resulta complicado enganchar la cremallera para poder subirla”, “entiendo que te cueste ponerte los calcetines”…
  • No hacer demasiadas preguntas. A los niños pequeños si les preguntamos varias cosas y a la vez se bloquean y entonces responden con una sola palabra: si, no, igual,…
  • No se apresure a dar respuestas. Esto lo vimos en el tema 3, es fundamental esperar y no apresurarnos a contestar cuando el niño hace una pregunta, a veces el decimos que nos vamos a ver a los abuelos y según estamos entrando en el coche pregunta: y a dónde vamos?, preguntémosle, ¿ dónde te parece que vamos?. “por qué tengo que ir al colegio?”, “cuando sale el sol donde se va la luna?”,…  hagamos la pregunta bumerang para fomentar su memoria y reforzar su autoestima. En ocasiones incluso cuando vamos con el niño y otra persona nos pregunta algo sobre él y respondemos nosotros, estamos quitando la oportunidad de que se decida a hablar con otras personas, por ejemplo. “Hola María, que tal va Marcos al colegio, le gusta?” podemos no responder y preguntarle a él mismo que para eso está presente.
  • Ofrezca respuestas justas, claras, concretas y evite las grandes argumentaciones. Si el niño le hace una pregunta o le pide información sobre algo si le damos una clase magistral sobre ello y nos alargamos en la contestación esto dejará al niño aburrido y con menos disposición a preguntar otra vez.
  • Anima al niño a buscar recursos. Si siempre les damos todas las respuestas, soluciones, aclaraciones… les volvemos pasivos y dependientes. Pero si intentamos que las busquen en algún libro, en algún profesional, en la biblioteca… hacemos que se movilicen y busquen estrategias practicas para resolver sus propias dudas.
  • Ayude al niño solo cuando se lo pida y solo en lo que le pida. La ayuda no solicitada le puede conducir a la conclusión de que no es capaza de hacerlo.
  • Proporcione libertad al niño para probar cosas solos, experimentar opciones y alternativas que se le pueden ofrecer para el niño escoja.
  • Apoyar las elecciones del niño sin esperar resultados específicos. Validar sus sentimientos y opciones elegidas es importantísimo para el niño, este le permitirá saber que es una persona capaz de elegir y ser respetado por ello sin necesidad de brillar en la opción escogida. Por ejemplo si escoge tocar entre la flauta y el tambor  le debemos apoyar sin juzgar si lo hace bien o mal, si habría tocado mejor otro instrumento, si le habría sido más sencillo otro….
  • Expresemos gratitud por sus acciones evitando corregirle o criticarle si no nos parece un buen trabajo. Por ejemplo si el niño recoge los juguetes, limpia la mesa, … agradezcamos sus acciones, pero luego no repasemos nosotros o le digamos que está incompleto, por que eso le hará sentir inútil y poco habilidoso.
  • Utilicemos elogios sobre sus acciones concretas y no sobre él, su persona, sus cualidades, … Por ejemplo emplear elogios como “eres el mejor”, “eres tan tranquilo”, “eres el mejor jugador”, … hacen que el niño se sienta evaluado y puede tener sensación de tener que rendir siempre mucho para demostrar que esta a la altura de las expectativas de los adultos. Sin embargo decirle “que colores tan guapos has escogido para el dibujo”, “me gusta que hayas podido recoger tu todos los coches, algunos pesaban mucho”, … son elogios sobre acciones que le hacen aumentar su autoestima.
  • Evitar las comparaciones entre hermanos, compañeros,… esto hace que el niño se sienta mal consigo mismo y a la vez con la persona con la quien le estamos comparando.
  • Escuchar sus sentimientos y emociones hace que le crezca su autoestima al saber que sus sentimientos y la expresión de los mismos son merecedores de ser considerados y valorados.
  • Trate al niño como le gustaría que le tratase a usted. Si le decimos no interrumpas cuando estoy hablando con otra persona, no podemos luego interrumpirle a él cuando se dirige a alguien, seamos respetuosos con ellos demos ejemplos claros a seguir.
  • Cuando el niño comete un error, es el mejor momento para hacerle ver que todos lo cometemos y nos ofrecemos para ayudarle a subsanarlo, por ejemplo si derrama el vaso de agua, si rompe un jarrón, si estropea un juguete de otro niño… Criticarle, gritarle, reñirle en público… le mermará su autoestima, sin embargo si validamos sus sentimientos y luego proponemos soluciones le reforzará su idea de ser una persona capaz.
  • Dedicar tiempo a los niños es fundamental, si en el aula nos piden ayuda y no podemos atenderle debemos indicarle cuando le atenderemos, debe de saber que sus peticiones serán atendidas y en que momento, pero si es ignorado o no atendido bajaremos su autoconcepto.
  • Esperar siempre lo mejor de ellos. Podemos atribuir a un niño con alguna conducta indeseada una virtud o cualidad que todavía no ha demostrado, ya que hará lo imposible por demostrar que hace honor a dichas virtudes. Por ejemplo un niño que en ocasiones se le olvida hacer los deberes, un día los hace puedes decirle “Manuel he notado que estas más atento y te molestas en hacer los deberes, estoy seguro que no tendrás problemas en este tema” además este esfuerzo se puede valorar y elogiar mediante un nota a casa en su agenda.
Share this post
  , , , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Diez − 7 =