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Sanciones en la infancia

Sanciones en la infancia  Ahora que hemos leído y comprendido por qué los niños de infantil, les cuesta tanto obedecer, podremos establecer sanciones y correcciones más coherentes para nuestros pequeños alumnos/as.

Pero avanzando en otras conductas que deben ser reprendidas en el aula, y en alguna ocasión tomado alguna medida correctiva, pasamos ha hablar de algunas sanciones:

  • Tiempo fuera: Esta estrategias tiene muchas variaciones. En niños menores de 6 años personalmente considero que se debe de utilizar solo cuando el pequeño está increpando o agrediendo (física o verbalmente) a compañeros, docentes, materiales… Si el aviso no le ha persuadido de continuar con su conducta es conveniente utilizar esta técnica. Ya que debe de entender que este comportamiento no lo toleramos. Pero en qué espacio físico dejamos al niño/a????. Sería incorrecto dejarlo en una habitación contigua o en el pasillo ya que queremos conseguir dos cosas: controlar lo que hace y que vea que los demás siguen haciendo su actividad y disfrutan. Por eso le dejaremos cerca de nuestro campo de visión. Y el elemento fundamental de esta técnica es el diálogo, por que no podemos considerar que un niño tan pequeño reflexiona solo y sabe lo que ha hecho mal (puede que haya realizado varias acciones y llegue  conclusiones erroneas)… Será realmente interesante que hablemos con el pequeño para saber qué ocurrió, como se sintió, por qué le castigamos, que esperamos que no vuelva a suceder….
  • Otras estrategias anticuadas pero que conviene recordar para que nadie las ponga en práctica serían la agresión física, dejarle mirando contra la pared, reprenderle con calificativos negativos o etiquetas…
  • Dejarle sin recreo: Esta será una medida que en infantil, considero totalmente inaceptable. He visto maestras hacerlo por pequeñeces como que no quiso trabajar la ficha, estuvo distraído, no termino toda la tarea… El recreo es un momento fundamental para distraerse, implicarse en juegos colectivos, desarrollar su autonomía e invención lúdica…. Busquemos otros castigos más apropiados.
  • Llevarle a dirección: si hemos vivido una situación compleja en el aula y consideramos que la presencia de una persona masculina que imponga una fuerza visual mayor para el pequeño, puede ser una solución, podemos llevarle ante el director para que éste le diga de forma sencilla que esa actitud es intolerable y que la profesora o profesor le informaran de su comportamiento para que no tenga que volver a intervenir él. Cuidado con esta medida ya que puede deja al maestro sin autoridad delante del alumno.
  • Informar a la familia: nosotros sabemos más de psicología evolutiva por lo que informar a la familia de algún acontecimiento que es normal para las edades infantiles no será recomendable pero si en caso de que la conducta sea reiterativa, o sea necesario informar para que la familia lo conozca y también refuercen una conducta más sociable.

Debemos buscar sanciones que sean constructivas y reparadoras, siempre adecuadas al nivel del niño o niña y acordes a la magnitud de la conducta. Como puse de ejemplo, un niño de 4 años que no termina su ficha a tiempo porque estuvo distraído no puede ser sancionado como si hubiera agredido físicamente a un compañero; y sin embargo en ocasiones las tareas las vemos como algo tan importante que no medidos las consecuencias y recordemos que estamos relacionándonos con la infancia.

Algunas consecuencias:

–          Si estuvo tirando los juguetes, pinturas,… hoy los recogerá él solito todos.

–          Si rompió alguna pintura de una compañera le dará aquellos colores de su propio estuche.

–          Podemos utilizar la economía de fichas si tenemos un aula con conflictos continuos.

–          Ofrecer recompensas a los que mejor se hayan portado como gomets en su mano o ropa, sellos que pondremos en las manos para los que mejor hayan trabajo o mejor se hayan portado…

Recordar que siempre hay que recompensar los buenos comportamientos para que sean aquellos a imitar por el resto; así como atender a todos los alumnos por igual, seguro que encontramos algo positivo en todos nuestros alumnos; no caigamos en el error de olvidar siempre a los mismos, por que serán ellos más que ninguno los que necesiten que se les reconozca su valor o su valía (busquemos acciones positivas para reforzarlas, ellos lo necesitan).

Y otra cosa: no es necesario gritar para llevar un aula tranquila, oigo muchas veces lo de que “si no me impongo estos me comen” o “si no pongo orden continuo no obedecen”, no equivoquemos saber poner orden con gritar y poner de los nervios a los pequeños, pero este será tema para otro artículo.

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