Lo resumiríamos en una frase, renovarse o morir. Esta es la nueva filosofía que reina en el mundo de la formación. Coger una carpeta, un cuaderno y un bolígrafo para ir a clase está dejando de ser un hábito entre estudiantes y profesionales porque la formación e-learning cada vez gana más terreno.
Hay estudios que exponen que el 71% de las organizaciones contratará más formación blended en los próximos dos años. Además, el 79% de las considera que el aprendizaje de idiomas va a ser un asunto primordial en sus planes de desarrollo laboral.
Y es que el e-learning (50%) es la modalidad más demandada, seguida de la formación presencial (44%), mobile learning (38%) y social learning (12%). De hecho, la primera irá ganando cada vez más adeptos y si se confirman los datos del informe, según el cual para 2014 se producirá una tendencia al cambio en la manera en que se forma al personal: el71% de los encuestados declaró que “blended learning” -una mezcla de e-learning, mobile learning y aprendizaje virtual- será el método principal de formación.
Hay estudios que también muestran que una de cada cinco organizaciones espera que “el aprendizaje social e informal” juegue un papel más importante en el desarrollo de su personal. Los profesionales demandan un aprendizaje “a la carta” más flexible, que incorpore elementos de elearning, servicios de tutorías personalizadas, aprendizaje social y métodos de aprendizaje móvil a pequeña escala.
Idiomas y otros problemas
Se afirma que “la formación blended seguirá creciendo en los próximos dos o tres años y las organizaciones aumentarán significativamente su dependencia a la tecnología para ofrecer formación flexible y rentable a su fuerza de trabajo”.
Otros estudios recogen que el 74% de las compañías consideran que el inglés y el chino son los dos idiomas más importantes que se pueden aprender. No se puede olvidar que las competencias lingüísticas son la clave en la comunicación con el cliente y los compañeros en cualquier país, así como para operar de una forma eficiente y rentable. Así, las entidades que quieran ganar una ventaja competitiva, necesitarán mejorar la cualificación de sus empleados.
Por último, el estudio también se ha hecho eco de las “barreras más comunes” para un aprendizaje efectivo dentro de una organización: una carencia de habilidades entre los empleados para gestionar su propio aprendizaje (29%), barreras tecnológicas (29%), indisposición de los superiores directos para motivar el aprendizaje (24%) y una falta de habilidades entre el personal de formación para implementar y gestionar el elearning y los nuevos recursos de aprendizaje blended.
