ESPECIALISTAS EN FORMACIÓN E-LEARNING

Actitudes para la Inclusión

Actitudes para la Inclusión

Muchos recordamos el tipo de educación donde todos seguíamos los mismos contenidos, y aquellos que no eran capaces repetían, pero si aún así no conseguían ponerse al mismo nivel, no tenían motivación por aprender, se descolgaban, no llegaban a los aprendizajes… eran los que debían de cambiar y para ellos se les presentaban otras medidas que dificultaban su integración en el mundo, no solo académico sino también en el laboral.

Oviedo Decroly dijo: “La escuela ha de ser para el niño, no el niño para la escuela” Afirmando ya por el siglo XIX que son las estructuras educativas las que han de buscar mecanismos, formas y estrategias de adaptarse a cada niño/a con sus cualidades, dificultades, ritmos de aprendizaje,… sin embargo más de dos siglos después los gobernantes siguen sin saber y/o querer realizar cambios para ello.

Si nos adentramos en el ritmo de un aula, o como a mi me gusta decir en los cursos a profesores, “en el reino de tu aula”, podemos tener estrategias y actitudes para poder favorecer la inclusión, veamos algunas:

  1. Sinceridad para que cada uno pueda ser directo y sincero con el otro, de forma respetuosa pero dejando que tanto el maestro puede decir lo que siente y piensa y a su vez permita que el alumno pueda expresarse en las mismas condiciones.
  2. Interés, cuando ambos son valorados. Si alejamos las críticas, juicios, valoraciones, etiquetas… y apreciamos, entendemos al otro estamos haciendo un esfuerzo por mostrar interés por la otra persona. Cuando un alumno siente que su profesor siente interés por él le será menos gratificante molestarle y atacarle.
  3. Individualidad, cuando se permite al otro que madure, se desarrolle su originalidad, su creatividad. Cuando no se coarta las respuestas, se respetan las ideas, se permiten las expresiones claras …
  4. Valoración, cuando el docente valora cada aportación (sea correcta o no), cada esfuerzo, cada pequeño logro; cuando vemos en el alumno una persona formándose y por ello apreciamos sus progresos tanto académicos como conductuales, emocionales… estamos garantizando una motivación interna especial.
  5. Gratitud, cuando desde la calidad docente, el profesor hace ver y valorar que cada diferencia individual, cada tipo de cultura, diferencia física o psíquica… ha de ser una oportunidad para aprender y por ello hemos de darle gracias por no tener una monocultura en el aula, sino una multicultura que favorece entender, aprender y valorar a los demás por lo que aportan y pueden sumar, no por lo que puedan restar.

Así no solo mi reino del aula gana sino todo el centro gana en acciones que favorecen y enriquecen.

Irene Iglesias Ruiz

Pedagoga

Comparte este post
  , ,


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

5 × dos =